La ola de protestas que aún continúan en curso ha despertado en los latinoamericanos una serie de estallidos sociales que reclaman derechos fundamentales y una incansable lucha contra la corrupción que parece no tener fin, sin embargo, pese a esto las manifestaciones en países como Venezuela, Nicaragua, Honduras, Argentina, Puerto Rico, Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia durante el 2019, han estado enmarcadas por la dualidad: violencia estatal y arte como herramienta de protesta frente a la represión que vivimos millones de habitantes y con ello una consigna clara: el arte es un canal de unión y liberación colectiva para comunicar el inconformismo, hacer llamados a la justicia social y evolucionar a varias escalas.

El panorama en el continente es revelador y se gesta una nueva conciencia colectiva. Hablamos con Joel Silva, la cabeza de Under Club en Buenos Aires acerca del poder de la música como herramienta de transformación a nivel social, personal y espiritual.

Hola Joel. En primer lugar, queremos aplaudir el desarrollo y visión pedagógica que Under Club ha venido desarrollando bajo una cultura de pista basada en el respeto y el cuidado del otro con “PERMISO, PERDÓN, GRACIAS” mantras que sin lugar a dudas tienen un efecto considerable a la hora de crear comunidad en torno a la música y que debe replicarse a muchas más escenas a nivel regional, es un buen ejemplo de cómo encaminar la cultura electrónica para un crecimiento sano, con visión y propósito.

Hola Mario, ante todo quiero felicitarte por el gran trabajo y el profesionalismo que siempre te acompaña, para mí es un placer poder compartir este espacio con ustedes.

Es muy interesante lo que acabas de mencionar, y estoy de acuerdo en todo lo que dices. Sin ir más lejos, en estas últimas manifestaciones donde el pueblo chileno y el pueblo colombiano mostraron su malestar hacia sus gobiernos, la música y las artes actuaron como canal de unión y también como herramienta de protesta.

Entrando en materia, cuéntanos cómo es la percepción de este oleaje de protestas y despertar colectivo a nivel latinoamericano y cómo puede dársele frente desde la cultura y la música.

Sinceramente estoy sorprendido. En nuestro país luego de la tragedia de Time Warp, todavía está prohibido realizar eventos de música electrónica en muchos sitios de la ciudad. Y hoy, poder encontrarme con noticias donde grupos de personas se unen pacíficamente para organizar raves en las calles y de esta manera transmitir un mensaje de inconformidad, me da a entender que no estamos de brazos cruzados, y que, una vez más, la música se manifiesta fuera del ámbito de un festival o un club nocturno, acompañándonos en esta transición que estamos viviendo.

La gente está cansada de tanta violencia, por eso debemos entender que la música también es un arma de mucho poder, y no solo se hace presente en momentos de contención, liberación o sanación.

También es bueno resaltar que, en Chile, un grupo de artistas de todas partes del mundo, entre ellos Oscar Mulero, Perc, Voiski, Pfirter, lanzaron una recopilación: La Furia del Pueblo, a través del sello discográfico chileno Utch Records, apoyando la lucha contra la violación de los derechos humanos. Es un momento duro para Latinoamérica, pero no por eso debemos dejar de mirar todo lo que se va construyendo cuando nos mantenemos juntos, unidos y conectados con el arte y la cultura musical.

La música indudablemente tiene un gran poder de transformación en los individuos, la importancia de las protestas en momentos coyunturales a escalas políticas y sociales merecen toda nuestra atención, sin embargo, no toda la sociedad está en sintonía y hay algo de miedo a manifestar el inconformismo. ¿Cómo inspirar a los demás a usar el canal del arte (música) como herramienta de liberación en momentos de agitación?

Me parece que el primer paso es encontrar un camino donde el amor y el arte estén presentes, y desde ahí poder inspirar a otros. La gente está cansada de tanta violencia, por eso debemos entender que la música también es un arma de mucho poder, y no solo se hace presente en momentos de contención, liberación o sanación. Porque en situaciones como las que hoy estamos viviendo en el continente, también nos muestra que jamás nos dejará solos. ¿Cuántos de nosotros fuimos reunidos bajo un mismo techo y en un mismo lugar, con personas de otras partes del mundo?, y si te pones a pensar a qué se deben ese tipo de encuentros, está claro que es a su magnetismo, fuerza, poder o como quieras llamarle.

Atravesamos momentos donde mayormente nos encontramos alterados por todo lo que ven nuestros ojos al prender la TV, o al salir a la calle misma. Pero no debemos entrar en ese juego, debemos entender que dentro de cada ser humano se encuentra un gran artista, y dentro de cada artista se encuentra la capacidad necesaria para transmutar el enojo, la rabia y la ira en una gran obra maestra, y esta obra maestra puede inspirar a que otros hagan lo mismo.

Hemos visto mensajes de apoyo desde Argentina por parte de Under Club hacía Colombia y la región, pero a nivel personal, ¿cómo articulas tu proceso con en estos tiempos? ¿Crees que estamos preparados para una gran revolución?

Under Club siente un gran cariño por el pueblo colombiano, tuve la suerte de visitar ciudades como Pereira, Medellín y Bogotá, y en cada una de ellas encontré un cálido trato que hacen que uno quiera regresar en todo momento. En el club también sucede que muchas veces escucho la palabra ‘parcero’, y es donde me detengo a charlar de inmediato con esa persona. Es admirable todo lo que se fue generando en la escena de Colombia en estos últimos años, claramente no ha parado de crecer. Muchos jóvenes que quizás años atrás estaban destinados a seguir un camino de consumo o venta de drogas, hoy se encuentran produciendo música o trabajando día y noche con la mente ocupada, diseñando un futuro ligado al arte y a la cultura musical, y eso es muy importante.

El pueblo se está preparando para una gran revolución, pero una revolución que habita en la conciencia de cada uno de nosotros. No quiero relacionar la palabra revolución con muertes y violencia, sino con un movimiento pacífico del cual niños, jóvenes, adultos y ancianos puedan participar.

Nos cuesta entender que somos el 99%, y todo gira gracias a nuestra energía y a nuestra fuerza, pero eso no quiere decir que esto será así para siempre. Día a día estamos despertando y elevando nuestra conciencia, y claramente el arte es un gran canal para que esto suceda.

Under Club nos deja un mensaje claro a través de la música: Latinoamérica unida es más fuerte y la música es un canal que debe usarse siempre para democratizar ideales colectivos con el fin de generar participación y libertad, que den cuenta de una profunda transformación que exige desligarse de fronteras y estar dispuestos a trascenderlas a una escala evolutiva como sociedad.

Tenemos entendido que, como club, iniciaran una serie musical. ¿Qué nos puedes decir?

Sí. Para la serie de podcast de artistas del continente, presentaremos mes a  mes durante el 2020, una serie en torno a la música como herramienta de transformación en tiempos de agitación en América Latina. La serie dará inicio con Merino, uno de los artistas más destacados de la escena colombiana y que en manifiesto a lo que atravesamos cada uno de los países de la región, nos comparte una descarga de techno puro para la entrega del mes de enero.

Todos hemos transitado por infinidad de sonidos. ¿Qué música te inspira y cuál nos recomiendas para sacudirnos y descargar un poco tensiones en estos tiempos?

Me gusta escuchar bandas como Radiohead, Portishead, Massive Attack, Gasoline y Theavery Coorporation. Son bandas que a través de su música me relajan y me ayudan mucho a la hora de trabajar, y estar concentrado. Pero no podría dejar de nombrar bandas como The Ramones, La Polla Records, al gran Canserbero y a Ska-p, ya que esta última es una de mis favoritas. Ellos transmiten un mensaje en sus letras de apoyo hacia los pueblos originarios de nuestra región y hacia la lucha que lleva adelante el pueblo sudamericano.

Podemos conectar puentes a través de la música efectivamente. ¿Qué se viene con Under Club en términos de circulación con países de la región?

Justo ayer estuve hablando con un amigo y le comentaba que estoy con muchas ganas de viajar a Colombia, y espero que este sea el año. Colombia fue el primer país donde presentamos nuestro showcase (Medellin y Pereira). Ahora en febrero viajamos a Chile por primera vez y presentaremos un evento respaldado por Funktion One: “20 horas de techno”. Seguramente en mayo volvamos a Paraguay, Asunción, otro país al cual le tenemos mucho aprecio. Y antes de finalizar el año, viajaremos por segundo año consecutivo a tierras europeas donde presentaremos en distintos países, Under Club showcase.

Fuente: MEDELLIN STYLE