Es un día de Enero. Hace mucho calor, pero en el barrio de San Telmo nos reciben con algo fresco y snacks para picar. La anfitriona es nada más y nada menos que Sol Ortega, residente de Under Club, dj y productora, quien hace poco volvió al país de su segunda gira por Europa. Sol es indudablemente una de las DJs con más proyección en la escena, se ha presentado en una cantidad de clubes icónicos del techno en distintas ciudades alrededor del mundo y va por más. En esta charla repasamos cómo se adentró en el mundo de la electrónica, su faceta de productora (donde nos adelanta algunos proyectos), su visión artística a la hora de tocar, la exposición, la escena argentina, el feminismo y más.

Entrevista por Rocío Cusmano y Mateo Rey.

Escribe Rocío Cusmano – @hihatdancer

R: Desde los 17 estás tocando, más o menos?

Desde los 16, en realidad. Empezó obviamente como un hobby, empecé a tocar en fiestas, mi papá me llevaba a otras fiestas a ver DJs, a ver a mi tío… así que todo empezó como un juego… y con el correr de los años se volvió un trabajo, lo cual nunca me había esperado. Para mí siempre va a ser un hobby y nada más pero bueno… acá estamos (risas).

R: Qué interesante esto que contás, que en tu familia había DJs…

Sí, más que nada mi papá es muy musical, creo que es por él que escucho la música que escucho… las primeras bandas electrónicas que conocí fueron por él: Daft Punk, Kraftwerk, Lil’Louis, Juan Atkins… todos ellos los conocí por él. Todo lo que es el funk… me influenció bastante eso. Mi tío también tiene su batea con sus discos, sigue tocando… Lo re agradezco, fue un empujón bastante grande.

R: Siempre tu familia te apoyó.

Sí, ni hablar, muchas veces cuando yo me quería tirar para atrás ellos me empujaban para seguir, “Dale, que vas bien…”

R: ¿Y qué pasaba en esas ocasiones en las que pensabas quizás dar un paso atrás?

Soy una persona a la que le cuesta lidiar mucho con la exposición. Si bien no tengo tanta, pero tenés que lidiar con eso. Me costaba lidiar con las críticas negativas… con el tiempo aprendí a tomarlas como constructivas… no sé, un montón de cosas. Mismo cuando tenía que viajar y pasar por el aeropuerto… era pensar “¡no quiero esto!”, y le mandaba mensajes a mi novio diciéndole “esta es la última vez que hago esto”, y al otro día, después de la fiesta era “¡la pasé super bien, es el trabajo de mi vida!”. Me pasa así, es bastante intenso, estás todo el tiempo en contacto con gente que no conocés, no podés generar vínculos reales porque estás de acá para allá… pero estoy aprendiendo a manejarlo de a poquito. Es divertido (risas).

R: Me imagino, jaja… Te quería preguntar cómo se dio el vínculo con Under Club, donde sos residente hace ya… ¿cuántos años?

Hace 5 años, aproximadamente. Fue muy loco eso, porque yo tenía una fecha en otro lado ese primer día que fui a Under. Llegué a la fiesta… era una de mis primeras fechas profesionales, digamos, y no había nadie. Faltaba el set-up… entonces agarré al organizador y le dije que no era lo que habíamos arreglado… al final no toqué. Y me fui a Under, donde conocí a Joel. Un amigo, Hernán Piedras, ya me había recomendado con ellos, estaban buscando una mujer para meter en el roster y bueno, ahí nos conocimos, al otro día hablamos la propuesta y así fue.

R: O sea que venías siendo residente… y luego sucede lo de Boiler Room.

Exactamente.

R: Me acuerdo de haber estado mirándolo en casa… primero que todo, feliz porque había dos mujeres, tocando con Richie, con todo lo que significa… pero me acuerdo de haber leído  a tanta gente, tirando tanta mala onda… que no lo podía creer. Creo que fue mucha envidia, no sé, así lo interpreté yo.

Al principio me afectó un montón eso. Primero no lo quería ver, porque ya sabía que había pasado esto, aún sin saberlo… La autocrítica también es muy fuerte, uno dice “no me fue como quería que me fuera”. Un día me senté a chequearlo y bueno… llanto, todo mal. Después con el tiempo, luego de procesarlo yo misma, caí en que nunca vas a dejar satisfecho a todos, y segundo, está buenísimo porque si a todo el mundo le gustase lo mismo, estaríamos haciendo lo mismo y no tendría sentido. Está bárbaro que haya gente a la que no le guste. También hay mucha gente que me tiró mucha buena onda.

M: Además, el hecho de que te convocaran en el primer Boiler Room de Argentina es un reconocimiento…

Reconocimiento y nervios (risas).

R: Y fue con poco tiempo que te avisaron, ¿no?

Era un domingo, y el miércoles de esa semana me escribe el host de Boiler Room (Michail Stangl), pensé que era una broma. No lo podía creer, que me esté escribiendo esa persona. No entendía cómo había llegado a mí, con todos los artistas que hay en Buenos Aires. Y sucedió. Tuve que bajar a tierra, concentrarme, una experiencia muy loca. Al principio estaba negada, “yo no puedo hacer esto”… fue mi primera exposición así, tan grande. Nunca había hecho un streaming en vivo, además algo que es mundial. Todo juega.

R: Salió bárbaro.

Salió como tenía que salir, y gracias a eso me pasó todo lo que me pasó después, así que estoy totalmente agradecida.

R: ¿Dirías que BR fue ÉL puntapié?

Sí, fue el punto de quiebre.

R: Ese mismo año, 2018, fue tu primera gira en Europa. Tocaste en Concrete, en Tresor…

Sí, varios boliches muy icónicos.

R: ¿Fuiste sola?

Sí. Fue complicado, porque duró dos meses y me quedé en la casa de mi manager, al que había visto solo una vez en mi vida, cuando había venido a Buenos Aires. Y estar en la casa de una persona que casi no conocés, en una ciudad que no conocés… Berlín es muy frío, la gente es muy distante. Eso me costó, tratar de no extrañar la calidez de mi familia, mis amigos. Fue un amor/odio, todo el tiempo. Después al final estaba feliz, fue un aprendizaje muy grande, volví siendo otra persona artísticamente… me cambió la visión de muchas cosas, lo necesitaba para seguir creciendo como persona y como artista.

R: Empezaste tocando, pero ahora también producís…

M: Hace poco sacaste un EP…

R: The Blue Club, es buenísimo, ese tema en especial me encanta… y el dub the The Underground Establishment es también genial.

Bueno, Ricardo Miranda es uno de mis artistas preferidos de EEUU, así que fue muy loco trabajar con él. Este EP salió porque conocí al dueño del sello a través de Boiler Room. El flaco me dijo “no puedo creer que con la edad que tenés estés poniendo esa música que es muy vieja”. Y es real, no mucha gente le presta atención… quizás ahora está remontando más un poco lo que es Detroit, Chicago… pero en ese momento no. Es mi primer disco, además, y en vinilo, super lindo.

R: ¿Y con qué estás produciendo en estos momentos?

En este momento estoy solo con la computadora, un sinte y un teclado midi. Para hacer The Blue Club, nos prestaron un estudio que estaba bastante armado, tenía todo lo que te imagines, íbamos al menos dos veces por semana con los chicos de E110101 (Juan Ignacio Chiri y Guido Gabriel Sartoris). Y ahí surgió.

R: Para producir, ¿de Sol Ortega pasaste a tener el aka de “SO”?

Salí como productora con ese aka, quería separar, como si fuesen dos personas distintas. No quería que mis producciones se vieran como que las había hecho yo. Para mí, eso es algo que influencia a la gente. Si escuchás un tema de un artista que te gusta pero no está tan bueno… lo inflás un poco, porque te gusta… o al revés. Entonces dije, “vamos a ver cómo reacciona la gente a esto, sin que sepan que soy yo”. Hasta a mis amigos, quizás les pasaba temas y no les decía que era yo. Justo “The Blue Club” salió como Sol Ortega, pero tengo otro tema como SO que casi nadie sabe que es mío… me gustaría continuar con eso.

R: Estás tocando mucho en el interior del país…se ve que hay una gran escena creciendo.

Sí, efectivamente creció en los últimos años un montón. En 2008 tenías Córdoba/Bs As, pero ahora de repente me llaman para fechas en Jujuy o Salta, que son lugares que nunca me habría imaginado llegar a ir a tocar. Se está haciendo un trabajo super lindo, tuve experiencias muy buenas tocando en el interior, me sorprendió cómo reaccionaba la gente a la música. Me topé con gente que sabía mucho y estaba muy educada musicalmente… me pone feliz que de a poco vaya creciendo. Además, está esto de hacer base en tu país y no querer escapar todo el tiempo. Ese pensamiento de “acá no hay nada, vayámonos”. La verdad que hay que reforzar lo que hay acá, hay lugares muy buenos, gente que labura muy bien, artistas increíbles. Es importante darle lugar a todo esto, y está pasando. Personalmente, me pasa que me quiero quedar a aportar algo acá, algo que haga ruido. Sudamérica lo necesita.

M: ¿Cómo ves la escena en términos culturales, a clubbers y djs, a nivel Argentina?

Y, para mi hay mucha gente que sabe muchísimo. Yo me nutrí muchos años de artistas de acá, creo que me nutrí más de artistas de acá que artistas de afuera. También creo que le falta un poco de power… Algo de lo que yo quería hacer es volver a las raíces, a la música de antes… Quizás la gente al principio no reacciona bien, “qué es esto, por qué estás poniendo esto”… pero me parece que está bueno, y ahora está más aceptado. Al principio nadie recibía bien mi estilo de música, para ellos era solo house lo que yo ponía, y no, hay muchísimas ramas que está bueno investigarlas, porque la música de hoy viene de algún lado… y creo que es importante estudiar esas cosas. Entender que hay distintos géneros y estilos e influencias de cada uno.

R: Absolutamente. Te quería preguntar… ya que tocaste en un montón de ciudades… ¿Cuál fue el lugar que más te sorprendió?

India, definitivamente. Me pasó un poco lo que me pasó con el interior, no esperaba ver una escena en India, y de esa magnitud, muy marcada. Tuve dos fechas, la primera en Nueva Delhi y la segunda en Mumbai. ¡Hacen raves en el medio de la nada, en el desierto! Y pensás “¿cómo nunca escuché que esto suceda acá?”. Es una cultura muy distinta a la nuestra, pero al mismo tiempo la sentí muy cercana, más cercana que Europa.

R: En Colombia también hay una movida techno muy fuerte, y tocaste en un festival, el Baum…

Sí, eso se dio mediante las chicas de NOTT.

(NOTT es una productora y sello fundado en 2016 por Juliana Cuervo Muriel, María Arango Mejía y Andrea Arias Arbelaez. Es un colectivo feminista con base en Medellín, Colombia, que busca dar visibilidad a los proyectos artísticos liderados por mujeres en los distintos rincones de Colombia y América Latina. Las tres artistas crearon NÓTT con el objetivo de discutir el rol que ocupa hoy la mujer en la escena electrónica, visibilizar sus problemáticas y generar un movimiento sororo entre todxs.)

R: ¿Cómo las conociste a ellas?

No me acuerdo como llegamos a entablar una relación. Empecé hablando con Juliana, yo la adoro, como persona y como artista. Yo la seguía a ella y a Merino, su novio, como artistas. Él había venido a tocar acá, y nos habíamos conocido. Y de repente sale esto de NOTT, para apoyar al colectivo artístico femenino… Se contactaron conmigo, y en esa época… “En esa época”, hablo como si fuese hace 20 años, fue hace 5 (risas), pero la verdad es que no había tantas mujeres tocando, es la realidad. Supongo que fue por Santiago Merino que me contactaron y me pareció algo genial, porque en esa época estaba muy enroscada con lo que es el tema del machismo en esta industria, y dije “Sí, vamos”. Y así se dio, nunca cortamos relación.

M: Sacaste un tema ahora en un V/A de ellas…

Sí, salió algo muy lindo, diferentes estilos… muy amplio, ellas son muy amplias, en lo visual y lo musical.

R: ¿Te ves haciendo algo así acá, algún colectivo?

Sí, lo pensé varias veces…hubo un pequeño pie, está en mente, va a suceder… Ya está pasando, igualmente.

R: En una escena dominada por los hombres, ¿tuviste que soportar alguna situación machista?

Sí, muchas. La última que tuve fue la peor, creo. Fui a tocar a un lugar. Hago mi set normalmente, la noche estuvo hermosa, y cuando termino de tocar, esta persona viene y me dice “¿Sabés que no me gustó?”. Hasta ahí está bien, te puede no gustar. Pero siguió la frase con “tendrías que poner este estilo de música (que es lo que ponía él)”. Y la verdad es que son cosas que ya conozco, que no me gustan… y me parece que antes de contratar un artista, ¡tenés que saber qué hace! También me dijo otros comentarios machistas… Me pareció super extraño, que un organizador le diga qué tiene que poner a alguien que convocó. Y así varias. También de escuchar a gente hablando mal de otras artistas mujeres… O de estar en una conversación con tres personas: por ejemplo, está mi novio, otra persona y yo, hablando de música. Y de repente cuando empiezan a hablar de máquinas, solo se dirigen a mi novio. Ni me miran cuando hablan, es muy curioso. ¿No creés que pueda aportar nada valioso a la conversación? Me indigna. Me he ido de miles de conversaciones por eso, se la pierden. Espero que eso ahora cambie un poco… que la gente se deconstruya un poco, por ellxs, es el 2020, no sé cómo se van a adaptar a este mundo.

M: ¿Creés que es necesario que unx artista tenga una palabra sobre lo humano y otras cuestiones?

A mí me gusta mucho cuando pasa eso, cuando tenés voz y la gente te escucha. Me gusta que aprovechen para decir algo que está bueno. No sé si es primordial, hay artistas que no se meten en nada político. Es un arma de doble filo, todos opinamos distintos. Está bueno respetar que alguien no quiera meterse en eso, y elija mostrarse musicalmente y ya. A mí me pasó en muchos momentos, preferir no opinar porque se generaría revuelo… me gusta estar al margen, si bien tengo mis ideales y está bueno darlos a conocer, pero siempre respetando todo.

R: Cambiando un poco de tema, me llamó la atención una frase que dijiste en una entrevista: “nunca preparé un set en mi vida”. ¿Es así?

Sí. Jamás.

R: Aplausos.

(Risas) Sí elegir el estilo de música que quiero pasar, pero tampoco termina sucediendo exactamente, porque la gente es distinta, la vibra es distinta. Creo que apegarse a algo me aburriría mucho… me gusta que el set tenga errores, desafíos, esos momentos de “ahora qué pongo, se me está terminando el track”…

R: La adrenalina.

Sí, es un stress, pero está bueno. Hay artistas que preparan los sets, funcionan así y está perfecto, es su manera, pero no la mía. Me gusta que termine saliendo algo que no esperaba. Está bueno adaptarse a lo que está pasando.

M: Pasa mucho ahora en la escena que hasta termina siendo predecible lo que hace un dj… que se sabe que después de un tema va a poner otro…

R: Sí, capaz que escuchás alguna sesión de hace un mes y capaz que repite cosas…

Sí, eso, o la técnica… “acá va una bajada, entonces ahora pongo X”. Yo siempre digo que me encanta ver cómo un artista acomoda un tema si se le corre, o si tiene algún problema en el momento y sabe resolverlo, eso me parece mucho más interesante que alguien que hace un set más robótico y perfecto.

R: Entonces me imagino que no usás CUE points, jaja…

No, cero. Además, voy a ser sincera, me da mucha fiaca eso de sentarme a hacerlo… Está muy bien, es una herramienta más, te da otras posibilidades, como el Traktor… pero es algo que nunca haría. Yo cinco minutos antes selecciono la música que quiero tocar, tengo todo en carpetas, sé dónde está todo, y sale lo que tiene que salir en el momento.

R: En otra entrevista también hablaste de “la importancia de estar abiertx a nuevos sonidos/géneros”. Te quería preguntar qué sonidos nuevos en este momento te están llamando la atención, de esos que no escuchabas regularmente.

Es muy interesante que me preguntes esto porque ahora me pasó que empecé a hacer música para sellos que quizás no me hallaba tanto con su sonido. Eran oportunidades que estaban buenas, y las quería aprovechar, era un desafío para mí, y eso me gusta. Y me puse a escuchar, buscando qué sonidos rescataba que me llamasen la atención y sobre los que pudiera construir. Me pasó con un estilo de techno más hipnótico, que quizás no es tanto lo que sigo yo, pero llegué a un punto de tomar algo de eso, y ponerle mi estilo, uniendo las dos cosas. Y se generó algo nuevo que nunca me hubiese imaginado, y estoy súper feliz con eso, con cómo quedó. Quizás antes estaba negada, no a escucharlo, sino a hacerlo. Pensar que no era para mí. Pero lo hice yo, y se nota, porque tiene mis tintes.

R: ¿Y eso lo vamos a escuchar este año…?

Sí, y dentro de muy poco, de hecho. Y no voy a decir más (risas)

R: Te quería preguntar por Detroit Classic Gallery. ¿Ahora formás parte del sello?

Sí, hace muy poquito, un par de meses. El label ya lo tenían ellos, hace un par de años que venían trabajando con eso… y siempre compartí mucho su sonido, desde antes de conocerlos personalmente, ya admiraba lo que hacían, me hallaba en su estilo musical…y en la versatilidad que tenían. Por esas cosas de la vida se dio que terminé de novia con uno, y ahora me invitaron a sumarme. Para mí es genial trabajar con ellos. Admiración completa, y no porque sean mis amigos. Ahora estoy haciendo cosas para el próximo disco que va a salir… la idea es que ellos hagan unos remixes. Esto sí lo puedo decir (risas). También hay una historia con un cómic.

R: ¿Cómo es eso?

Cada disco viene con una partecita de un cómic: es toda una historia que se va contando a medida que salen los discos.

R: Wow, buenísimo. ¿Trabajan con un ilustrador?

Sí, nosotros escribimos la historia y trabajamos con un ilustrador… ellos ya tienen su personaje ilustrado, están en un mundo distópico… y ahora tiene que salir mi personaje, estamos en eso. En paralelo estamos haciendo eventos.

M: Sí, en fábricas…

Sí, y va a seguir sucediendo porque está muy bueno, salió increíble. Queremos hacer un poquito de ruido por ese lado y darle lugar a otras ramas del arte, no sólo la música, sino también a la imagen.

M: Yo te quería preguntar sobre eso, veo que subís muchas fotos… ¿Además de la música, qué otra disciplina dirías que te llama?

Y, la fotografía, definitivamente. La pintura también, pero no soy tan buena… me siento más cómoda con la fotografía que con otras cosas. Está bueno expresarse por distintos lados, hay días que no tengo ganas de hacer música y sí de sacar fotos… es así. O viceversa.

R: Te quería preguntar si nos recomendás algunos DJs/productorxs para que pongamos el ojo…

Además de E110101, Andrés Zacco me encanta. May Mc Laren, Desireé… Y últimamente una artista que conocí hace poco, Francisca. La escuché el otro día en un streaming donde tocaron los chicos, me gustó mucho lo que hace y quiero hacer algo con ella… de hecho ya estuvimos hablando. Hay muchos… también Cisco. Me gusta mucho lo que hace como productor, unas producciones super limpias y prolijas. Vale mucho la pena escucharlo.

R: Gracias Sol, por tu tiempo.

Gracias a ustedes

Fuente: DANZFLOOR