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Una charla junto a Joel Silva, la mente detrás de 'hacer que las cosas sucedan'

Una charla junto a Joel Silva, la mente detrás de 'hacer que las cosas sucedan'

En febrero de este año Under Club cumplió 10 años de existencia, hito no menor para un Club de música electrónica. Parándote donde estás ahora y mirando hacia atrás, ¿qué te llena de orgullo luego de tantos años de trabajo?

En estos 10 años hemos vivido momentos que nunca hubiésemos imaginado vivir y también alcanzamos grandes logros, pero debo contarte que mis padres son socios de Under Club y soy un afortunado de poder compartir este proyecto con ellos. El amor y la energía familiar están muy presentes en el club. También tengo la suerte de viajar y trasladar la filosofía de Under Club a otras ciudades y siempre lo hago acompañado de amigos y de personas que también son parte del proyecto, y en cada lugar se viven momentos muy lindos donde conocemos lugares y personas que comparten nuestra misma filosofía. Sin dudas siento que este es mi mayor orgullo, y quizás no tenga que ver directamente con objetivos, artistas, eventos o metas, sino más bien con lo que me quiero llevar de esta vida.

¿Cómo se dio el acercamiento de tus padres a la sociedad, y qué piensan ellos acerca de este camino tan diferente que emprendiste?

Cuando cerré mi etapa en Bloody a finales del año 2013, decidí salir en busca de un lugar propio en Capital Federal. En ese mismo momento habíamos confirmado la presentación de Nina Kraviz en Under Club, pero no contábamos con una locación para realizar este encuentro. Una semana antes llegué a Niceto Vega 5699 y pudimos cerrar un acuerdo, pero necesitaba una inversión inicial para dar comienzo al proyecto. Mis padres y el marido de mi hermana invirtieron sus ahorros con el fin de acompañarme y sumarse a la sociedad que hasta el día de hoy sigue intacta.

En su momento mi papá estaba molesto por el cambio que había tomado mi vida, porque él deseaba que mi futuro esté ligado a una fábrica, porque siempre me remarcaba que era algo seguro. En cambio, la noche, los eventos y la música para él no eran un buen camino a seguir, pero yo quería ser feliz y sentía que era mi oportunidad para poder realizar un sueño que deseaba con toda mi alma. En cambio, mi mamá siempre me apoyó y siempre confió en que todo iba a estar bien.

En febrero de este año han sabido festejar a lo grande, con un line-up que supo juntar al talento local con el internacional. ¿Cómo viviste el mes de aniversario? ¿Cuál fue la fecha que personalmente más disfrutaste, y por qué?

Fue muy especial, porque venimos de vivir una pandemia donde llegué a pensar miles de cosas, pero una de esas era que quizás no íbamos a poder volver a abrir puertas. Todas las noches fueron muy importantes y estoy muy agradecido por la gran respuesta del público y por la buena predisposición de cada artista que se hizo presente en este acontecimiento tan especial. Para mí las 8 horas de Ben Sims y el ritual de Oscar Mulero, podría decir que fueron esas noches que deseás que nunca lleguen a su fin. Quien asiste hace años a Under Club, sabe que poder estar presente en cada visita de Oscar es algo muy especial y en cada una de ellas podés vivir un cuento muy distinto al del año anterior, pero creo que esta vez vivimos algo que no se compara con lo ya vivido. En un momento subo a la cabina para alcanzar unas aguas, y Oscar me mira sorprendido y me dice “Joel, es increíble que pueda mezclar todo tipo de música y el público responde en todo momento”.

Oscar ama al público argentino y el público argentino ama a Oscar, entonces no creo que haya mucho más para decir o agregar a esto.

La pandemia fue prácticamente un punto de inflexión en la historia del Club. ¿Cómo lograron atravesar ese periodo que fue sin lugar a duda un desafío para todos? Y si tuvieras que hacer un balance positivo, ¿qué podés rescatar de la experiencia?

Al principio fue un momento de incertidumbre y de no poder comprender cuándo todo volvería a la normalidad. Pienso que para la mayoría de los proyectos que contaban con gastos fijos, los meses de poder sostener la estructura estaban contados. Necesitábamos generar dinero de alguna manera porque de lo contrario existía la posibilidad de tener que mudarnos a otra locación. En poco tiempo decidimos lanzar la indumentaria oficial de Under Club, alquilar la cabina para streamings, y realizar eventos clandestinos en Zona Oeste. Debo reconocer que el público nos dio todo su apoyo y estamos muy agradecidos porque en el momento que más necesitamos de ellos, estuvieron y nos ayudaron a poder salir adelante. En lo personal creo que la pandemia fue algo muy positivo para nuestro club porque hoy valoramos cada apertura y le damos la importancia que merece, porque entendemos que nada es para siempre.

Luego de todo lo que contás, pareciera que el 2023 es un año bisagra para el Club. ¿Lo ves del mismo modo? ¿Habrá un antes y un después en Under Club tras estos diez años de existencia?

Sin dudas este fue el año más importante de nuestra historia, pero no por un tema de bookings, sino porque año a año vamos aprendiendo y vamos mejorando puntos que nos fortalecen como institución. Dedicamos mucho tiempo y energía a nuestro crecimiento y a poder lograr que las personas conecten con nuestra filosofía y puedan vivir una experiencia distinta a la que se vive en otro lugar. Under Club estos últimos años fortaleció mucho su visión y dejó en claro que no todo pasa por quién sube a la cabina a mezclar música, sino que hay mucho más para descubrir y para apreciar. De verdad que estamos muy conformes por este gran año y por todo lo que está por venir.

Hace unos días anunciaron una gira por distintos países del mundo. Contanos un poco acerca de cómo surgió esta oportunidad, y qué implica el trabajo de trazar vínculos entre Sudamérica y Europa.

Confío mucho en el crecimiento de la escena sudamericana y en el potencial de muchas personas, artistas, promotores y colegas que se encuentran trabajando muy duro para ir disminuyendo esa distancia que hoy se encuentra entre Europa y Sudamérica. Por más que no se diga, el continente europeo no abre las puertas de la misma manera que lo hacemos en Sudamérica. Es verdad que la industria allá se ha profesionalizado muchísimo, pero también se puede ver un gran crecimiento en nuestro continente, pero por lo visto no ha alcanzado. Si mirás los line up de festivales o clubes, muy pocas veces podés encontrar artistas de esta región, pero sin embargo el talento está a la altura.

Para quienes formamos parte de Under Club, es un gran desafío representar a nuestra escena en el continente europeo, y más aún porque fuimos fieles a un sonido y a un ideal que con el tiempo logró construir puentes que hoy unen nuestra cultura con la cultura de clubes como Tresor, Bassiani, Lanna, Gare, Laut, entre otros.

Los próximos destinos serán Hail The Light en San Pablo, Brasil, y Gate Club en Bogotá, Colombia. ¿Cómo se dio el acercamiento con estos dos clubes, y qué significa esta unión para la escena argentina?

Este año ya visitamos Asunción y ahora viajaremos a San Pablo, Bogotá, Quito y Santiago de Chile. Me parece un gesto muy respetable por parte de cada una de estas organizaciones, porque de cierta manera están confiando en nuestro trabajo. Sin ir más lejos se comparte una misma pasión y se mantiene presente un mismo ideal, entonces necesitamos conocernos y estar unidos. En la pregunta anterior hablábamos de esto mismo, del crecimiento de la escena sudamericana, y dejame contarte algo: Hace 10 años cuando realizamos los primeros bookings internacionales en Under Club, era muy difícil poder presentar a un artista en dos ciudades, porque no había clubes que apostaran a este sonido, y si los había eran muy poquitos. Recuerdo que artistas como Rebekah, Monoloc, Markus Suckut, Truncate, Drumcell, Pfirter, Kyle Geger, Angy Kore entre otros, viajaban exclusivamente para nuestro show y al finalizar se volvían a su ciudad. Hoy esto está muy lejos de ser posible, porque para que un artista viaje a nuestro continente, mínimamente su agencia exigirá 3 o 4 shows. Con esto lo que quiero decirte es que al crecer tanto la industria es necesario entablar relaciones y de esta manera compartir costos, con el fin de no elevar el precio del ticket más de lo que una persona puede abonar.

Para ir cerrando... ¿qué otras sorpresas podemos esperar para lo que resta del año?

Creo que no hay mejor sorpresa que una buena sorpresa, entonces lo mejor me parece hacer de cuenta que no existió esta pregunta.

Entrevista: Hernán Costas